• Artes de pesca: las tortugas quedan atrapadas en las redes y otras herramientas de pesca por accidente, causándoles heridas y lesiones. Además, cuando las redes ascienden hacia la superficie y arrastran a las tortugas, pueden causarles el síndrome de descompresión debido al cambio rápido de presión.
  • Contaminación de residuos: las tortugas confunden los residuos, sobre todo plásticos, con su alimento. Les causan ahogamiento, obstrucciones y, como consecuencia, desnutrición. Además, pueden enredarse en las aletas, causando, incluso, amputaciones.
  • Contaminación química: los vertidos de aguas contaminadas, zonas petroleadas, residuos nucleares, etc. contaminan el agua en la que habitan.
  • Contaminación acústica: el ruido de los submarinos, el transporte marítimo, las infraestructuras petrolíferas, etc. generan malestar y estrés, pudiendo interferir en el comportamiento normal de las tortugas.
  • Destrucción de su hábitat: la pesca de arrastre también destruye su hábitat natural, como las áreas bentónicas más productivas. Además, sus lugares de nidificación son cada vez más reducidos debido a la “limpieza” y masificación de las playas, así como a la urbanización costera sin control.
  • Colisiones con embarcaciones: en las últimas décadas, se ha producido un aumento del transporte marítimo, incrementando el número de colisiones con embarcaciones.
  • Cambio climático: debido al aumento de la temperatura global, se están produciendo cambios en el lugar de nidificación, así como en el número de hembras y machos que salen de los huevos. Además, el cambio climático está afectando gravemente a sus zonas de alimentación, como las barreras de coral.
  • Pesca ilegal: la carne de tortuga, sus caparazones y sus huevos son muy apreciados en algunas partes del mundo.
  • Reducir el uso de plásticos y objetos de un solo uso.
  • Reutilizar y reciclar nuestros residuos.
  • Comprar productos de proximidad y con etiquetas de pesca sostenible.
  • Reducir nuestro gasto energético.
  • Utilizar el transporte público.
  • Reducir el consumo de carne (principal responsable de la deforestación y de gran parte de las emisiones de CO2).
  • Educación ambiental en nuestra sociedad y tomar conciencia a nivel individual de lo que está pasando.